espejito espejito, quién es el más bonito?
Para desarrollar la idea de este argumento escribí un poema. Debe ser uno de los cuatro poemas que escribí en mi vida. Disculpas a todos los poetas.
Frente al espejo,
me peino,
me lavo los dientes,
miro
ojos marrones
me miran.
Y cuando
decido
no afeitarme
y
me afeito,
comprendo
que soy yo el reflejo
y no el reflejado.
Un tipo se asea frente al espejo todas las mañanas. Se mira y ve algo extraño pero no sabe qué es. Empieza a preocuparse por muchas cosas de su vida. Uno de esos momentos que se empieza a pensar demasiado y eso hace que las cosas le salgan de forma artificial. Empieza a no saber tratar con la gente sin sentirse incómodo, a dudar qué hacer y pensar durante mucho tiempo. Algo así. La cosa que un día se da cuenta de que su imagen en el espejo parece demasiado real. El tipo en el espejo, aunque se ve igual a él, parece vivir la vida sin preguntarse tanto. Y se da cuenta que en realidad él es el tipo en el espejo. Él es el reflejo y el otro la realidad. Ahora. ¿Cómo resolver esto? Porque si se deja ahí es repetir la historia que seguro alguien ya escribió. Si rompe el espejo, lo más probable es que su mundo desaparezca. Si lo deja así, nunca va a poder vivir su vida. Bueno, piensen.

2 Comments:
Yo tengo la boca torcida un par de milímetros, que no se notan hasta que te pasas un rato mirándome. Después te das cuenta de que los dientes no coinciden en lo más mínimo.
No me gusta lo que veo
uso una marcara
gruesa
muy gruesa,
soy yo?
no quiero ser yo.
Post a Comment
<< Home